¿Cómo descubrí el poder transformador de la nutrición?
Nací en Barcelona y, desde muy pequeña, sentí una gran fascinación por entender cómo funciona el cuerpo humano. Pasaba horas leyendo sobre ciencia, salud y todo lo relacionado con el bienestar físico y emocional.
En mi hogar había un respeto profundo por los alimentos: las estanterías estaban llenas de libros sobre salud, mi madre me hablaba con pasión de la importancia de comer bien, y mi abuela, con sabiduría y sencillez, preparaba comidas naturales y equilibradas, evitando todo lo artificial o innecesario.
Esa curiosidad inicial se convirtió con los años en vocación, lo que me llevó a formarme en Nutrición Humana y Dietética, Gestión de Servicios Hospitalarios y Sanitarios, Naturopatía y Psiconeuroinmunología Clínica. Todo ello me ha permitido acercarme a la salud desde una perspectiva integral, basada en la evidencia, pero también en la conexión entre cuerpo, mente y entorno.





